APN - Agencia Popular de Noticias

Miércoles, 03 Octubre 2012 17:38

"No hay que confundir trabajo sexual con trata de personas"

(Córdoba-APN) En diálogo con APN, una académica militante defendió la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual 

 

"Consideramos que el trabajo sexual, ejercido por mayores de edad de todos los géneros y de forma voluntaria, debería ser reconocido como cualquier trabajo. En Argentina no es un delito ni está penalizado y por ese motivo defendemos el libre ejercicio de la profesión contra la cantidad de leyes prohibicionistas como la que prohibió los avisos clasificados sexuales en los diarios del país y el cierre de whiskerías en Córdoba", reflexionó, en diálogo con APN, Constanza Pastor, integrante de la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual e investigadora del programa de estudios de género en el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba.

La Red por el reconocimiento del trabajo sexual es un colectivo de trabajadores sexuales, equipos de investigación académicos, activistas, artistas y organizaciones sociales que desde la provincia de Córdoba se interesa en legitimar cualquier actividad sexual paga como un trabajo. Con el objetivo de presentar una ley para que reconozca el trabajo sexual, hoy a las 19hs se llevará a cabo un panel de debate en el que militantes sexuales, académicos y legisladores disertarán sobre la creación de la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual (ver "agenda de eventos").

Para Constanza Pastor, lo único que consiguen las leyes prohibicionistas es criminalizar el trabajo sexual. "Estas leyes, destinadas en principio a prevenir el delito de la trata, lo que terminan haciendo es estigmatizar  a las trabajadoras sexuales, a negar que es el medio de vida de muchas personas", explicó y aclaró su postura política. "Queremos visibilizar que trabajo sexual no es lo mismo que trata de personas. Queremos que se registren como trabajadoras, porque en ese juego entre lo reconocido y lo no reconocido, se juega lo que es legal y lo que es ilegal, lo que es explotación y lo que no es".

El proyecto de ley lo formuló la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), una organización nacional que tiene 20 años de trayectoria en la lucha por el reconocimiento de los derechos humanos de las trabajadoras sexuales. El mismo está basado en un trabajo autónomo realizado en cooperativas. "La idea es borrar a los intermediarios. Estamos de acuerdo con que se penalice a los proxenetas. Con los intermediarios, se impone lo forzado sobre lo voluntario. Rechazamos el concepto de prostitución porque justamente consideramos que el trabajo sexual es un trabajo como cualquier otro", dijo Pastor.

Al mismo tiempo, consideró que siendo una realidad laboral, el trabajo sexual tiene una necesidad de regulación para combatir la clandestinidad. "La solución no es prohibir la prostitución, porque el trabajo no es ilegal. Las trabajadoras sexuales se ven obligadas a salir a la calle y a refugiarse en la clandestinidad, totalmente desamparadas y a merced de la explotación más feroz".

En consonancia con ese planteo,  Eugenia Aravena, de AMMAR, fundamentó que  "impulsamos una ley que regule el trabajo sexual autónomo en el país. En Uruguay existe una ley donde el Estado lo reconoce como trabajo y lo que logra es mejorar la calidad de vida del sector, otorgándole obra social, jubilación, y también tomando la responsabilidad de ofrecer otros trabajos para las mujeres que quieran dejar el ejercicio del trabajo sexual por medio de cursos, capacitacion y microemprendimientos".

Entre otros puntos, la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual también exige impulsar la derogación de los artículos de los códigos contravencionales que facultan a la policía a realizar detenciones sin autorización judicial y apoyar la conformación de las cooperativas de trabajadores sexuales autónomos propuesta por AMMAR, delegación Córdoba.

El feminismo más clásico rechaza la visión del trabajo sexual como también condena la condición del "cliente sexual" por considerarlo un reflejo de la cultura machista. "Hay una mayoría de consumo sexual de varones hacia mujeres pero no es la única realidad. Consideramos que el consumo no debe estar ni penalizado ni prohibido como quieren hacerlo ciertos sectores. Los clientes no deberían ser penalizados: ellos deben elegir libremente, pero en un ambiente que sea seguro, higiénico y regulado. Y donde las trabajadoras sexuales elijan y decidan sobre el ejercicio de su profesión", concluyó la referente sexual.

Para más información, la Red tiene los siguientes contactos. Mail: reconocimientotrabajosexual@gmail, face: red por el reconocimiento del trabajo sexual y blog: redreconocimientotrabajosexual.blogspot.com



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